miércoles, 20 de octubre de 2010

Solución urgente para el turf español

Las declaraciones efectuadas en la revista A Galopar la semana después de la subasta de Dehesa Milagro por Felipe Hinojosa me han hecho lanzarme a una reflexión en voz alta sobre la situación actual del turf en España, si dos entusiastas como Felipe Hinojosa y José Hormaeche, que en estos últimos años han sido la mejor noticia para nuestras carreras, tiran la toalla y se suben al carro del derrotismo es evidente que este turf en España está casi derrotado y es como un molino de Don Quijote, un auténtico monstruo infranqueable al que nadie puede derribar en pos de un merecido crecimiento.

Este post ha sido escrito en el intervalo entre varias de las subasta que vienen después de la de Dehesa Milagro y no será publicado hasta después de la última ya que no es mi intención interferir en este momento en el que los criadores se juegan tanto presentando sus productos en el ring de ventas, cuando el lector se encuentre ante esta reflexión no va a encontrar nada nuevo que no se haya reclamado ya, pero sin duda ahora más que nunca la situación se torna urgente, está escrito desde un punto de vista de aficionado, criador, propietario y amante de las carreras.

Es evidente que el proyecto de Milagro era el más ambicioso de cuantos se han realizado en España desde la desaparición de las principales cuadras y criadores de nuestro turf, un proyecto que nacía con la ilusión renovada de la reapertura del Hipódromo de la Zarzuela y de las promesas de un crecimiento que nunca se ha cumplido, Milagro es un proyecto que ha mejorado sensiblemente la calidad de los caballos que compiten en las carreras nacionales pero que está absolutamente sobredimensionado para la situación real de nuestras carreras, es un proyecto que entra en crisis al golpearse de frente contra los objetivos de los que regentan nuestro turf, para estos que los caballos que corren en nuestras pistas sean mejores no es la principal preocupación, no lo es ni de las instituciones que regentan el turf patrio ni de las Sociedades Organizadoras de los hipódromos nacionales, para ellos la mayor preocupación es la cuenta de resultados y mantener el "statu quo".

La crisis en la cría a nivel Internacional es evidente, las principales yeguadas en Francia se han visto golpeadas por un bajón en las ventas en la subasta de selección de agosoto Arqana, en Inglaterra y en Irlanda están igual y algunos grandes establecimientos como Darley en vez de comprar, venden y la demanda de caballos se contrae mientras la oferta continua igual, esto termina apretando los precios a la baja y un virus general en esta época de crisis se extiende... hay más vendedores que compradores, en España esto es evidente.

La situación nacional dentro de este contexto internacional es la lógica dado el panorama actual y la media de venta de yearlings que se produjo en Milagro es probablemente la máxima que se puede conseguir en España dada la situación que viven los propietarios, ahogados por un sistema y un turf que no evoluciona, cuyos premios van a la baja y cuyos costes de mantenimiento van al alza, con este simple análisis sería suficiente para describir la situación que bloquea la entrada de nuevos propietarios y en la que los ya existentes se encuentran con las cuadras llenas.

Vender un Singspiel o un Selkirk bien hecho por 20 ó 30 mil euros es un fracaso rotundo porqué no llega a casi a costear el precio de cubrición y es sin duda un lujo que nuestras carreras no están en este momento en condiciones de costearse sin pasar por encima de uno de los actores principales de este circo, el criador.

Ante esta situación intentar poner 190 potros en un mercado tan contraido como el español es prácticamente una utopía y el análisis que hay que hacer es el siguiente, un propietario con las perspectivas de retorno de la inversión de nuestras carreras y con una mentalidad empresarial pura y dura analizando todos los catálogos en España considerará interesantes diez productos del total, probalemtente los mismos que le interesen a los demás propietarios y con el mismo presupuesto que estos, si no hay ni un posible comprador con un presupesto mayor a 50.000 mil porque no lo hay en España ese producto se venderá por debajo de lo que vale, da igual que valga más, que su papel sea de Grupo o que tenga un físico espectacular, no hay demanda para este tipo de caballo en España y se venderá por debajo de su precio real de mercado, una vez más el criador ha perdido.

Así mismo, los producto corrientes nadie los quiere y al final hay que regalarlos, alquilarlos y luego siempre entre uno de esos sale un campeón, sin que el criador vea recompensada la valía del producto en la pista con un retorno posterior en forma de primas que sería una solución lógica, de nuevo el criador siempre pierde. Por lo que la situación de la cria en España parte de que el criador al final debe perder.... ya empezamos mal.

Criar es un "deporte de alto riesgo" pero que de vez en cuando puede ser rentable, a veces tienes que perder diez y en uno "salta la banca" y ganas cubriendo todas las pérdidas, esto a grandes rasgos en un axioma que se da entre los grandes criadores pero que también se da entre los propietarios. En España un propietario se mete en esto por la gloria, por el sueño de que te salga un campeón y compense todo lo demás, sin este sentimiento "quijotesco" ninguno de los propietarios que hay hoy en día en nuestros hipódromos estaría, mantener una cuadra y mantener caballos para perder dinero cada mes y que se conforme con que se paguen el pienso es una mentalidad que sólo incide en llenar las cuadras, que los preparadores vivan de las pensiones y que en la cuenta de resultados del hipódromo la partida de boxes se mantenga pero no debe ser ni el objetivo de nuestras carreras partiendo del criador, continuando por el preparador y finalizando por el Hipódromo, con esta mentalidad el aburrimiento está asegurado, el aficionado está harto del pobre espectáculo que se da en el 80% de las jornadas y el final del propietario se acerca, vamos cayendo poco a poco y por continuidad el final de las carreras se ve como algo que puede pasar a corto-medio plazo.

En España no hay ni Aga Khanes ni Wildesteins ni Werthemers que sustenten las carreras con grandes cuadras, los había pero desaparecieron, no han vuelto y no van a volver porque no se dan los condicionantes para que vuelvan, en España ahora mismo el tejido de propietarios es como el tejido de las Pymes en la economía española, no hay grandes multinacionales porque la gran inversión es inviable y todo se sustenta de una materia demasiado frágil por lo que es necesario reestructurar el numero de caballos en cria, en cuadras y en la pista para crecer de forma sana y fuerte, este es el primer punto que al lector le chocará al leer, pero es mi opinión y la voy a intentar fundamentar.

Ante la inminente salida de la apuesta externa el punto de partida es erroneo, no puede ser que de salida nazca muerta por el simple hecho de creer que lo soluciona todo sin más, esto es no saber de lo que se está hablando. La bajada de asistencia al hipódromo y la bajada consecuente de las recaudaciones en apuestas no es sino el simple reflejo de que las cosas no se están haciendo bien y no tiene visos de cambiar a corto plazo. El HLZ se queja de la pobre asistencia de los viernes a sus carreras y que no sale rentable abrirlo en esas condiciones pero no da el paso para cambiar la situación porque cada jornada que abre recibe una subvención, prefiere el inmovilismo y quedarse como está a intentar con nuevas iniciativas cambiar la situación, para hacer una acción de marketing en el pasado Memorial ha necesitado de la iniciativa privada de los propietarios, manda h....!!!

Ante el cambio en las apuestas es mejor reorganizar de partida el número de jornadas que se dan en Madrid, adecuarla a la cabaña de caballos y ajustar el número de carreras y replantearse todo, los horarios, el número de carreras por jornada, las dotaciones en premios y hasta el proveedor de cerveza si hace falta pero no sirve seguir así porque ya vemos que éste no es el camino, que no interesa abrir un viernes pues se abre el domingo con ocho carreras con un recinto lleno como el del pasado domingo...

Toda esta catarsis que se debe producir en el turf español de forma urgente debe nacer de una premisa en todos los ámbitos, la calidad.

El HLZ debe dar un servicio de calidad a sus "clientes" que son principalmente dos, el propietario y el aficionado/apostante. Estos dos clientes deben tratarse de forma distinta porque sus necesidades son distintas, el propietario debe verse primado por dos incentivos para que mantenga su compromiso adquiriendo caballos, el primero es que en la pista se vea recompensada la calidad por encima de la cantidad, lo ideal sería que hubiera más carreras con mayores premios pero se ve que a día de hoy esto es imposible, por lo que es preferible tener menos carreras pero que estas estén mejor dotadas y por lo tanto haya mejores caballos, es verdad habrá menos caballos pero los que queden serán mejores y proporcionarán un mejor espectáculo (prefiero tener una Synergy que 5 caballitos que se paguen el pienso, lo siento por el preparador) y la segunda es un tratamiento acorde a un propietario de carreras en el recinto y no hace falta que diga nada, con que vayan a cualquier hipódromo del 1er mundo se darán cuenta de lo que hablo.

Su segundo cliente el aficionado, el apostante también, con la simple mejora en la calidad de la competición habrá mejorado en la calidad del espectáculo que recibe y si a eso le sumas calidad en el servicio que se le da en el recinto con una comodidad y un buen entorno automáticamente habrá cambiado el "statu quo" actual, esto pasa por en lugar de mirar la cuenta de resultados dar un paso al frente y comenzar a gestionar un hipódromo como debe ser, es decir tener un hipódromo al que den ganas de ir, terminar la obra de una santa vez y tener unas carreras donde haya más competitividad, no puede ser que la primera parte de handicap se pague 500€ más que la segunda parte, esto es un despropósito.

El simple hecho de cambiar unas normas de juego hará que por detrás se reestructure el mundo profesional que lo rodea, es decir que si es necesario menos caballos porque no hay propietarios, el criador que comercialmente quiera vender ha de saber que tiene que seleccionar un número de yeguas para críar acorde al mercado, pero sin embargo se verá recompensado porqué el precio medio de venta de esos yearlings que venda irá aumentando poco a poco, porqué primando la calidad el comprador cada vez será más exigente, porqué aunque el sueño de ganar un Arco con un potro de 5.000€ es parte de la grandeza del turf no es menos cierto que de cada diez nueve lo ganará un caballo de púrpura. Y por otro lado el criador debe verse resarcido por la calidad del producto en la pista para paliar una venta a bajo precio, no puede ser que regale un yearling por falta de comprador y luego este salga bueno y no vea un duro recompensando su esfuerzo por mantener este "chiringuito" es de cajón que las primas son la mejor solución, y si no vean el número de ventas españolas en Arqana y pregunten a los que compran allí por qué comprar en Francia si van a correr en España... pues pura rentabilidad cuando salgan a competir a Francia, que ganando una carrera de 15.000€ reciben más dinero que ganando el Memorial!

Por tanto seguir con el modelo actual no sirve y de eso se deben concienciar criadores, preparadores, hipódromos, jockeys y demás actores que rodean a las carreras, el turf en España está demasiado en precario como para soñar con grandeza y con soñar en querer ser como Francia o Inglaterra en el corto plazo, pero sin embargo tiene algo que estos paises ya lo tienen de forma reducida, la posibilidad de crecimiento.

Si.....el turf en España puede crecer claro que si, no es inviable, pero necesita de una base sólida y de unas ideas claras. De momento debe dejar de pensar en la subvención como forma de subsistir porque esta se acaba y tal como está el país será más pronto que tarde, su salida pasa por una profunda profesionalización de los entes que lo manejan, una mentalidad empresarial de verdad en las Sociedades Organizadoras para rentabilizar el recinto y una apuesta externa que lo mantenga y que debe ser un revulsivo porque después de esto ya no habrá ninguna escusa más que dar ante un hipotético fracaso.

Y sobre todo pasa por dar un giro radical en el planteamiento y orientarlo todo hacía la calidad del espectáculo y el espectáculo considerado como un todo, no sólo lo que pasa en la pista que ha sido muy superior a lo que pasa fuera en estos 5 años, si no a todo lo que le rodea (la gestión) que es por ahí por donde se nos está yendo el tren.

3 comentarios:

Eugenio Cuew dijo...

Gracias por este artículo. Coincido punto por punto con tu opínión.

Un saludo desde Diario Critico del Turf

PD Suerte con Carlsson

EL MASTER dijo...

Estoy completamente de acuerdo con lo que se plantea en este articulo. En todos estos escritos siempre subyace la misma idea UNION ante los problemas, que desde luego carecemos. Para el aficionado esto es complicado de entender ya que todos deberian luchar por el bien de las carreras porque son los mas interesados, pero nuestro turf se mueve por amiguismos, malos rollos,etc etc. Por eso NO CONSOLIDAMOS nada en absoluto.

Juanma.
www.turfaldia.com

Saludos.

De La Fuente Stud dijo...

Gracias!

Seguidores

Visitas en 2011

Mucho más que un deporte...

Estas palabras le dedicaba un niño a su abuelo antes de recibir la insignia de oro y brillantes por 65 años de socio del Atlético de Madrid

“el mayor homenaje que se te puede tributar es darte las gracias por lo que has hecho y me has enseñado, y sobre todo por lo que me has hecho disfrutar viendo partidos del Atleti juntos. Nuestra grandeza nos convierte en especiales y te quiero dar las gracias por traerme a la que siempre dices es nuestra casa. Quiero recoger de ti la mejor de las herencias, que es ser atlético de corazón”.